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Así surgieron ‘Las crónicas de Peter Sanchidrián’

Así surgieron ‘Las crónicas de Peter Sanchidrián’
1 junio, 2018 quino

En mayo de 2015, Teatro de la Ciudad (Andrés Lima, Alfredo Sanzol y Miguel del Arco), al calor de su ciclo de obras dedicadas a la tragedia, crearon Entusiasmo. Una suerte de enorme ambigú que durante un mes convirtió la sala José Luis Alonso del Teatro de La Abadía en punto de encuentro en el que poder tomarse una cerveza, un pincho y disfrutar a la vez de espectáculos de pequeño formato. Fue ahí, en Entusiasmo, aún sin saberlo ni siquiera yo, donde nacieron Las crónicas de Peter Sanchidrián.

Aracnos, la que hoy es última pieza de nuestras crónicas, fue representada allí en diversas ocasiones con una acogida excepcional, algo que, entre ustedes y yo, me sorprendió mucho. Y, evidentemente, no por que no confiara en, por ejemplo, el equipo que me acompañaba en la empresa (dos actores fuera de serie: Cristóbal Suárez y Juanan Lumbreras), sino por la propia naturaleza de lo que había escrito y dirigido:una historia preñada de ciencia ficción sin miramientos. Referencias libérrimas a un mundo no demasiado tentado por el teatro y en ocasiones hasta repudiado, todo ese universo hoy metido en un totum revolutum llamado “friki”.  Pues así fue, los aplausos del público en aquella primavera del 15 me pusieron tras la pista de que, quizá, tras la pieza corta Aracnos podría haber una obra amplia anclada con fuerza en la ciencia ficción.

Y de Teatro de la Ciudad a El Pavón Teatro Kamikaze. Dos años después de aquellos días de Entusiasmo les planteé a Aitor Tejada, Miguel del Arco, Jordi Buxó e Israel Elejalde la posibilidad de convertir Aracnos en algo con más fuste. Concretamente les dije lo siguiente: “Barajo juntarme con una cuadrilla de amigos talentosos con el fin de montar algo sencillo, fresco, divertido en torno a la ciencia ficción y en clave de comedia”. Su respuesta fue inmediata y positiva. La de los actores que hoy me acompañan también (elencazo: Laura Galán, Antonia Paso, María Hervás, Ana Varela, José Juan Rodríguez, Cristóbal Suárez y Juan Vinuesa). El único cambio que hoy existe con respecto a mi propuesta original es que, si bien la obra mantiene ese carácter divertido y de comedia al que hacía alusión antes –y de forma muy explícita–,  también se le ha sumado una hondura inesperada, por no buscada.

Y es que, escribiendo Las crónicas de Peter Sanchidrián me he dado cuenta de que la ciencia ficción es algo muy serio. Tanto que, si ha sobrevivido como género hasta nuestros días de escepticismo, es probablemente por el potente motor que supone, no sólo como mero escapismo de nuestra prosa cotidiana, sino como acicate para el descubrimiento, para la búsqueda de nuevas vías, para la apertura de caminos inéditos. Condiciones todas estas que conforman, y sé que uso palabras grandes, nuestra civilización. En plata: todo avance primero tuvo que ser imaginado. Y en esto, la ciencia ficción es insuperable.

Así, en el género he encontrado como dramaturgo un arma poderosa para construir personajes desde prismas no demasiados bien recibidos por la ortodoxia de la escritura, pero que, sin duda, existen en ella desde tiempos inmemoriales, ¿no? Don Quijote viajó al firmamento montado en Clavileño; el mismo Cervantes hizo que Cipión y Berganza, dos perros, hablasen; Titania y Oberón, dioses metahumanos, enredaron en unos pobres amantes sus desavenencias amorosas, La tempestad… Bueno, La tempestad toda ella. Y el resto de Shakespeare. Todo él. ¿Sigo? Podría. No lo haré. Hay referencias de sobra, una amplia tradición cienciaficcionera en los cánones literarios que excede, con mucho, y sin renunciar al término, lo denominado como “friki”. Esta tradición es divertida, es estremecedora y es emocionante. Características estas que confiamos estén en nuestra obra. Esto es Las crónicas de Peter Sanchidrián.

José Padilla
Autor y director de Las crónicas de Peter Sanchidrián

Las crónicas de Peter Sanchidrian se representa del 6 al 28 de junio de 2018 en El Pavón Teatro Kamikaze.